Inicio / Noticia cultural / Artes visuales / 141 años de la primera llamada telefónica

141 años de la primera llamada telefónica

 

Un día del 13 de marzo, pero de 1878, se realizó la primera llamada telefónica de larga distancia en América Latina, ocurrida entre la ciudad de México y el lejano pueblo de Tlalpan. La tradición dice que fue desde La Casona, ubicada en Plaza de la Constitución esquina Morelos, que desde 2003 es el Museo de Historia de la actual demarcación, y que para sorpresa de habitantes y visitantes conserva la réplica de aquel aparato telefónico de 141 años de existencia.

En aquella época, sólo dos años después de su invento, se logró enlazar comunicación desde el Correo de la Ciudad de México y la Gendarmería de Tlalpan, aunque Don Luis Ortiz Macedo, arquitecto, investigador, catedrático y académico (1933-2013), afirma que la primera histórica llamada se realizó desde la posta telegráfica de Tlalpan, que se ubicaba en la calle Real (hoy Madero), y que su abuelo Antonio de Ortiz, jefe de la oficina de telégrafos en México, contestó aquella histórica comunicación.

Fue tal el regocijo por la exitosa llamada –relata el investigador- que se interrumpió el tránsito de la calle Real. Por tanto, esa primera comunicación no se recibió en La Casona, pero la comunicación si se realizó el 13 de marzo de 1878, lo cual quedó registrado en el periódico liberal “El Siglo Diez y Nueve” del día siguiente. La conversación fue a las 11 de la mañana y duró casi una hora.

Otra publicación de la época confirma esto y detalla que la oficina de telégrafos elegida para esa comunicación, en la Ciudad de México, fue la del Coliseo y no la de Palacio, por ofrecer condiciones que favorecían una mayor nitidez sonora para la comunicación con Tlalpan. Así que, desde La Casona, hasta donde nunca llegó la calle Real, se efectuó otra llamada el 20 de marzo de 1878. El hecho es que este pueblo alejado, sea como fuere, hace historia con aquella primera llamada. El invento del electrófono que después se bautizó como teléfono, se atribuye al científico italiano Antonio Meucci (1808 – 1889), pese a que históricamente la paternidad del aparato se atribuyó al científico estadounidense de origen escocés Alexander Graham Bell.

En 1879, aumentó la demanda de aparatos telefónicos. La Compañía Bell dio cinco licencias a compañías diferentes para que fabricaran los aparatos. En 1880, el presidente Porfirio Díaz informó: “…con el objeto de facilitar la comunicación de la Secretaría de Guerra con todos los demás cuerpos de la guarnición”, oficinas y edificios militares, se han instalado líneas telefónicas directas con el registro central en cada secretaría.

En 1881, el Presidente Manuel González otorgó a M.L. Greenwood la concesión para construir la red telefónica del Distrito Federal. En principio con la oposición de los ciudadanos que no querían ver las calles llenas de postes y cables, pero una vez instalado el teléfono quedaron sorprendidos de tan maravilloso y novedoso invento. En 1883, la telefonía en la Ciudad de México se extendió rápidamente entre los sectores que lo podían adquirir.

En la actualidad, según la “Encuesta nacional sobre disponibilidad y uso de las tecnologías de la información en los hogares 2016”, del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI); revela que en el país había 81 millones de personas con acceso a celulares, aunque otros reportes indican que hoy en día supera ese número de aparatos móviles en un país de casi 120 millones de habitantes. Obviamente, la infraestructura es evidentemente mayor, más
eficiente, inteligente y, de alguna manera, mucho más útil.

Acerca de Redacción

Léa también

José Gorostiza

autor fundamental de la literatura mexicana El fundador de Los Contemporáneos nació el 10 de …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *