Creación literaria

DOS RECÁMARAS

Dos recámaras había en nuestro modesto departamento, una la ocupaba mi madre. Lugar de ensoñación, habitado por un tocador donde pululan frascos de cristales coloridos con esencias de rosas, pachuli, arpegio, que llevan a cerrar los ojos, aspirando paisajes de valles, lagos, montes, plumajes, vientos. Y un ropero, de acceso restringido con llave, en el que se encierran pieles de …

Leer más »

LA LLAVE

Sueño que estoy soñando, voy con la pierna derecha desnuda hasta la cintura, en un tren; es el Chepe. Serpentea una vegetación fuerte, viva, de la que no distingo más que las sombras con las que imagino las formas. Es de noche. Emoción expectante de saber que cruzaremos túneles oscuros que me van a revelar paisajes internos con luz nueva. …

Leer más »

INSTANTE

  U  n instante de placer ante los últimos estertores del atardecer que se desangra vertiendo su malva sobre el mar, el despertar incierto de la oscuridad con miles de ojos temblorosos que se abren parpadeando ante su propia luz y una brisa que lengüetea el cuerpo musitando que te abras toda. Pero tú no estás  

Leer más »

NINA

  H  incada a mitad del patio de la escuela, con los brazos en cruz, a la vista de todos, como mal ejemplo, Nina se debatía entre la vergüenza y la rabia. No era la primera vez. Las monjas castigaban así su rebeldía y sus frecuentes peleas a golpes con otras niñas. Casi siempre les ganaba. No peleaba a arañazos …

Leer más »

EL SOMBRERO

Por un pasillo del metro Merced, pasa una MUJER. Lleva un vestido hasta el tobillo, anticuado, raído, con flores estampadas. Sobre su cabeza, un sombrero de ala ancha sostiene un bouquet de flores rígidas. Algunos transeúntes la miran curiosos. Ella lo percibe con placer. Camina erguida, con aire desdeñoso. Al entrar al andén, se abre paso entre la multitud, deteniendo …

Leer más »

AMAR O MORIR XII ANDREA

Cuando entras aquí, te desnudan hasta de tu identidad. Yo trabajaba en familia. Cuando llegas, dejas de ser hija de…, hermana. Se te rompe la vida. Te denigran. Yo estuve arraigada. Me dijeron que estaría como testigo y acabé como indiciada, acusada de secuestro. Me dieron cuarenta años. Llevo doce recluida en Santa Marta Acatitla. Tenía 1diez años cuando mis …

Leer más »

Paseo nocturno iii

Homenaje a Rubem Fonseca*   Regresaba tarde del trabajo. Mi mujer había dejado un recado con mi secretaria: -Pasa a recoger el salmón ahumado para la cena de hoy con tus padres al restorán Delicatessen. Te queda de camino-. Me fastidiaba la idea de tener que apresurarme y no poder hacer mi paseo nocturno acostumbrado que tantas satisfacciones me daba. …

Leer más »

Residencia extraviada

Enfermo de enfermedad amarga ebrio de bilis de espuma sangre de cólico que enmarca dolor que escose como látigos de hielo en alaridos que nunca callan. Acostado con el cuerpo desnudo expuesto a la fiebre de tu odio. ¿Cómo soñarte si ya no sueño con el resplandor apagado de tu memoria? Te vislumbro lejana emergiendo del rencor como una voluta …

Leer más »

Porqué escribir?

Lo primero que acude al pensamiento, es porque me provoca un gran placer. Porque mediante la escritura, vislumbro un posible retorno al equilibrio. Porque entrar en ese espacio cerrado, pero sin límites, es una fiesta de libertad, en la que puedo, desde la duda, rescatar, reconstruir, reordenar, fragmentos de mi historia o de historias ajenas que me han marcado; Mentir …

Leer más »

Regresar del silencio

Aceptar Escribí a granel, en cartas, diarios, notas suicidas fui líquida, aérea, terrena Pero quedé afónica, sin ganas de tinta y fuego en los años de guerra Seca ante la desmesura y el baile de máscaras, estéril, sin palabras tiernas para esta realidad tan vieja, tan llena de sangre y niños muertos Supuse pues que todo estaba dicho para mí, …

Leer más »

Sangre en el rojo de tu conciencia

Mi corazón recuerda a un hombre que ha muerto. Anais Nin Embudo en mi boca que crucifica el hambre que siento por ti. Háblame… tus palabras son un tránsito de planetas zumbido de turbinas que retumba en los oídos en el yunque golpeado por el martillo. Mírame… tus ojos me taladran en las pupilas permaneces virtual como un destello luz …

Leer más »

Palabras que se quedan en el cuerpo

Te olí, cuando la madrugada abrió sus párpados gastados. Me gustó el agradable rumor de tus palabras la cálida tibieza de la lengua el caracoleo lento de tus dedos en la superficie tersa de mi piel expuesta. Te sentí profundo en los pétalos mucosos, pequeños lirios chorreando humedad en las mañanas. Me respondió tu entrega, tu grito el ronco estertor …

Leer más »