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Rodolfo Usigli

Padre del teatro mexicano e imprescindible impulsor de la enseñanza teatral, nació hace 114 años

Renovador del teatro y la teoría dramática en México, fue cofundador del Colegio de Teatro de la FFL de la UNAM y, entre otros, de Teatro de medianoche
Cultivó como creador los cuatro géneros literarios: ensayo, poesía, narrativa y teatro, y también fue diplomático

 

  R  odolfo Usigli Wainer fue uno de los más grandes impulsores de la enseñanza del arte teatral en el país y figura fundamental para la consolidación de una escena propiamente mexicana. Importante promotor teatral, dramaturgo, prolífero escritor y diplomático. Su obra influyó en toda una generación de dramaturgos que a su vez se convirtieron en maestros de generaciones posteriores: Emilio Carballido, Sergio Magaña y Jorge Ibargüengoitia, entre otros.

Nació el 17 de noviembre de 1905 en la Ciudad de México en una vecindad del Centro Histórico. Su padre fue Albert Jérôme Emmanuel Usigli (1861-1905), ciudadano italiano nacido en Alejandría de Egipto; su madre, Carlota Wainer (1864-1940) nació en un pueblo del entonces Imperio Austro Húngaro, que hoy está en Ucrania. Huérfano de padre desde niño, por lo que su madre tuvo que hacerse cargo de él y de sus tres hermanos, tuvo graves problemas de estrabismo y su vista nunca fue buena. Fue testigo de la Revolución Mexicana, acontecimiento que se ve reflejado en su obra Las madres (1950-1968).

Estudió en el Conservatorio Nacional de Música sin saber que sería ahí donde descubriría su vocación, el teatro. En 1936 se mudó a la Escuela de Arte Dramático de la Universidad de Yale en Estados Unidos para cursar una carrera en arte dramático. Obtuvo, junto con Xavier Villaurrutia, la Beca Guggenheim.

Al volver a México, presentó su primera puesta en escena Estado de secreto, a la cual le siguió El niño y la niebla, las cuales marcaron el inicio de una prolífera obra. Fue autor de alrededor de 40 piezas teatrales, siete ensayos sobre teatro, tres libros de poesía, dos de narrativa y dos autobiográficos.

Para 1937, Usigli presentó Medio tono, obra con la cual empezó a obtener reconocimiento; en esa misma época impartió clases de teatro junto con Fernando Wagner, las cuales consolidarían el Colegio de Teatro de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México. También fundó el Teatro de Medianoche, el cual presentaría 24 obras de autores tanto nacionales como internacionales, lamentablemente sólo se alcanzaron a presentar 11 puestas en escena, debido, en apariencia, a la poca asistencia del público.

En los años cuarenta, Usigli ya era reconocido en el mundo de la dramaturgia, la cual dejó a un lado para escribir su primera novela Obliteración y le siguió Ensayo de un crimen, novela fundacional del género policiaco en México, que tiempo después sería llevada al cine por Luis Buñuel. Luego estrenó en el Palacio de Bellas Artes su obra El gesticulador (1938), representación considerada como el nacimiento del nuevo teatro mexicano. Aunque la obra fue muy bien recibida por el público, pronto fue censurada debido a su temática que refleja la vida política después de la Revolución y el modo en que ésta se fue hundiendo en la corrupción.

Usigli buscó reflejar los problemas sociales. Atacado por los diarios y la crítica, que lo tachaban de contrarrevolucionario, su obra fue retirada de la cartelera, pero lejos de menguar su ánimo, Usigli siguió publicando obras polémicas: Noche de estío, Jano es una muchacha y Los fugitivos.

Sobre su trilogía de Coronas, Rodolfo Usigli aseveró que aborda momentos históricos que derivaron en la soberanía de nuestro país: Maximiliano (Corona de sombra, 1943); el mito guadalupano (Corona de luz, 1963), que es la base de la soberanía espiritual y el de Cuauhtémoc (Corona de fuego, 1960) sobre la política.

Entre los cargos que ocupó Usigli destacan: Profesor de historia del teatro mexicano y director en la Escuela de Verano de la UNAM (de 1933 a 1947); director de Prensa de Presidencia de la República (1936); director del Teatro Radiofónico de la Secretaría de Educación Pública (1938) y del Departamento de Teatro de la Dirección de Bellas Artes (1938-1939); así como profesor de la Academia Cinematográfica (1942); director del Teatro Popular Mexicano (1972-1975). En el campo del cine, Usigli fue delegado de México en los festivales de Cannes (1949-1950), los de Bélgica, Checoslovaquia y Venecia (1950).

Como promotor teatral colaboró con numerosas temporadas, entre las que hay que recordar la sexta Temporada del Teatro Orientación (1939), Teatro de medianoche (1940), con obras de Schnitzler, Shaw, George Kelly, Villaurrutia, la primera obra de Basurto (Los diálogos de Suzette) y su propia obra: Vacaciones. En esos años Usigli tradujo a Molière, Schnitzler, Chéjov, O’Neill, Maxwell Anderson, Galsworthy y varias piezas de Bernard Shaw, autor que influyó en la conceptualización teatral de Usigli.

En una actividad paralela a la del escritor, Usigli prosiguió una exitosa carrera como diplomático. Fungió como segundo secretario de la delegación en Francia (1944-1947), durante este periodo aprovechó su estancia y en marzo de 1945 se entrevistó con Bernard Shaw, a quien consideró la esencia de la dramaturgia. Posteriormente fue enviado extraordinario y ministro plenipotenciario de México en Líbano (1956-1959); embajador de México en Líbano (1959-1962); y paralelamente ministro y embajador en Etiopía (en Beirut); posteriormente, embajador de México en Noruega (1962-1971). También hay que mencionar su labor diplomática en la fundación del Instituto de Relaciones Culturales Franco-Mexicanas.
Fue galardonado en múltiples ocasiones: recibió el Premio América de México en 1970 y dos años después el Premio Nacional de Letras de México, máxima presea otorgada por el gobierno de México a un escritor y fue miembro del Seminario de Cultura Mexicana. Como diplomático recibió la Gran Cruz de la Orden de los Cedros (Líbano, 1962) y la Gran Cruz de la Orden de San Olavo (Noruega, 1971). Fue Miembro correspondiente de la Hispanic Society of America (Nueva York).

En reconocimiento a su inmensa labor se le dio su nombre al CITRU (Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información Teatral Rodolfo Usigli) perteneciente al INBAL y se instauró la Cátedra Rodolfo Usigli en el CITRU y en la Universidad Iberoamericana.
Murió el 18 de junio de 1979, después de haber construido un valioso legado para el teatro mexicano.

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